El proyecto FIFA Forward Enterprise tenía como objetivo establecer una base para fortalecer aún más a nuestras federaciones miembro de la FIFA y a nuestro deporte en todo el mundo, especialmente en aquellos países que más apoyo necesitan. Y, sobre todo, como dijimos desde el principio, hacerlo solo si contábamos con el apoyo de la mayoría de las federaciones miembro de la FIFA y siempre sujeto a un proceso de consulta con ellas, con el Consejo de la FIFA, con las confederaciones y con todas las partes interesadas.
Tras haber escuchado atentamente todas las opiniones, resulta evidente que el proyecto ha generado divisiones de tal naturaleza que, independientemente del nivel de apoyo, ya no responden al objetivo fijado en un principio.
Nuestro propósito siempre ha sido —y siempre será— unir y mejorar.
En consecuencia, esta propuesta no seguirá adelante.
De cara al futuro, mi intención es reunir nuevamente a todas las partes interesadas en los próximos días y semanas con un espíritu de interés compartido por nuestro deporte, y con el objetivo de seguir haciendo crecer el fútbol en todo el mundo, especialmente en aquellos países que más necesitan nuestro apoyo.