La FIFA ha invitado a una pareja de voluntarios, Christina y Andy Basi, a una sesión de entrenamiento de la selección de Canadá
Christina y Andy fueron nombrados héroes anónimos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ por Vancouver
El jugador preferido de Christina, Alphonso Davies, les entregó réplicas del trofeo de la Copa Mundial de la FIFA™
Cuando los jugadores saltan al terreno de juego antes de un partido de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, el espectáculo acapara toda la atención: las banderas, las pancartas, los elementos ceremoniales. Sin embargo, detrás de las ceremonias previas a los partidos, hay un equipo de voluntarios que las hace posible, que trabaja sin descanso para garantizar que todo esté perfecto para el disfrute de los aficionados.
Son el alma de todas las competiciones de la FIFA. En Vancouver (Canadá), unos 2.500 apasionados voluntarios ayudan al organismo rector del fútbol a organizar el mayor espectáculo del planeta en este Mundial.
Para homenajear su imprescindible aportación a la competición en Vancouver, la FIFA y la Federación Canadiense de Fútbol se han unido para ofrecer un reconocimiento realmente especial a Andy y Christina Basi y su ejemplo de superación.
Cuando Christina tenía 16 años, hace ya 25, sufrió una lesión cerebral que le dejó paralizada la parte izquierda del cuerpo. Con una determinación impresionante, aprendió a andar de nuevo y recuperó el uso del brazo y la mano izquierda. Sin embargo, otra hemorragia cerebral dio al traste con su recuperación.
Christina se sometió a varias operaciones y, tras años de rehabilitación, consiguió volver a andar. A pesar de que no ha recuperado del todo la movilidad del brazo izquierdo, la joven sigue persiguiendo sus sueños con la ayuda de su padre, Andy.
El miércoles 24 de junio, después del entrenamiento en el Centro de Capacitación Nacional, la selección de Canadá al completo se reunió con estos dos voluntarios, que recibieron el reconocimiento de Unsung Heroes de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ en Vancouver. Alphonso Davies, lateral izquierdo del Bayern de Múnich, que acumula 59 partidos con la selección y es además el jugador preferido de Christina, les entregó sendas réplicas del trofeo de la FIFA™.
"Desde el instante en el que los conocí y empecé a hablar con ellos, me di cuenta de que Christina es todo un ejemplo y su padre, Andy, un gran estímulo para ella. Lo suyo es un ejemplo de superación —ha declarado Genie Sithamparanathan, responsable adjunta de voluntarios en la ciudad anfitriona—. Christina y Andy llegan siempre los primeros y con una gran sonrisa, por muy temprano o por muy tarde que empiecen su turno. Desde el primer momento se enfrascan en el trabajo con energía y entrega".
Los Basi recibieron también un reconocimiento muy especial de parte de Victor Montagliani, vicepresidente de la FIFA y presidente de la Concacaf, y Peter Montopoli, director de la División del Torneo (Canadá).
Montagliani y Montopoli asistieron al partido entre Nueva Zelanda y Bélgica disputado en Vancouver y se reunieron con unos 200 voluntarios que trabajaron en la ceremonia previa al encuentro. Después, conocieron a Christina y Andy.
Para los Basi, el voluntariado ha sido una forma de mantenerse en contacto con el deporte rey cuando jugar al fútbol ya no fue posible.
"Jugué siete años y, cuando me enfermé, me hice voluntaria para seguir en el fútbol como fuera —explica Christina—. Llevo mucho tiempo en el voluntariado, porque me proporciona una sensación de pertenencia".
Los dos empezaron como voluntarios en el Vancouver Whitecaps, un club de la Major League Soccer. A continuación, han participado en la Copa Mundial Sub-20 de la FIFA Canadá 2007™ y, por último, en la Copa Mundial de la FIFA 2026™.
"Es una experiencia increíble, que me hace muy feliz, porque gracias a ella sigo formando parte del fútbol. Es fantástico sentirse incluida, aunque sea una persona con discapacidad", añade.
La nominación al premio al Unsung Heroes fue una sorpresa para Christina y Andy, pues ninguno de ellos sabía que estaban a punto de conocer a Davies y al resto de la selección.
"Muchísimas gracias a la FIFA. Me ha pillado por sorpresa. Me siento muy agradecida por cómo se han portado conmigo durante esta experiencia extraordinaria —prosigue—. Ha sido más increíble todavía porque he recibido el premio junto con mi padre, quien me inició en el fútbol cuando era niña y sigue jugando. Ser voluntarios y formar parte de esta experiencia única los dos juntos es maravilloso".
Si bien Davies fue el encargado de entregar los trofeos, toda la selección estuvo presente para homenajear a la familia Basi. El seleccionador de Canadá, Jesse Marsch, mantuvo una conversación en privado con los premiados.
"Nos agradecieron el trabajo de voluntarios. Sabemos que los jugadores y los profesionales son los protagonistas de la competición, pero olvidamos que hay mucha gente trabajando detrás de ellos —afirma Andy—. En cierta manera, los voluntarios son una extensión de las selecciones, y es fantástico que se nos reconozca".
Sin embargo, Andy estaba convencido de que la ceremonia era solo para Christina, y no tenía ni idea de que él también formaría parte del homenaje.
"Me siento muy honrado y sorprendido, porque de verdad que creía que la ceremonia era solo para Christina. Estamos juntos porque suelo venir a ayudar a mi hija, sobre todo cuando hay mucha gente para que no la empujen. Estoy impresionado de que la FIFA también me haya considerado un héroe anónimo —aseguró—. El fútbol une a las personas de todo el mundo, pero también a las que tienen discapacidades y problemas físicos. Todos podemos formar parte de este equipo".