Kaká, defensa central del Boston Legacy, espera ver a Brasil conquistar otro título de la Copa Mundial de la FIFA™ en suelo estadounidense
Reflexiona sobre los valores que encarnaron las grandes figuras de la Seleção
La Copa Mundial Femenina de la FIFA Brasil 2027™ ya se vislumbra en el horizonte
Treinta y dos años después de la victoria de Brasil en la Copa Mundial de la FIFA™ de Estados Unidos en1994, Boston, Massachusetts, vuelve a ser el epicentro del gran carnaval itinerante del fútbol. Desde las calles del centro hasta Foxborough, aficionados de todo el mundo se han congregado en masa. Entre ellos se encuentra una jugadora brasileña que vive el ambiente con especial emoción: Andressa Karolaine Freire Gomes Ferreira, más conocida como Kaká.
"Boston es famosa por ser una ciudad deportiva, y el fútbol también tiene su lugar. Estamos acogiendo con los brazos abiertos", declaró la internacional brasileña, que se unió al Boston Legacy de la Liga Nacional de Fútbol Femenino el pasado mes de enero. "El Mundial de este año pasará a la historia de Boston; eso está claro. La ciudad merece disfrutar de este momento".
La defensa sabe mucho sobre el legado. Está presente en el nombre de su club y en lo que ella misma representa. Su apodo inevitablemente la compara con la leyenda del fútbol brasileño Ricardo Izecson dos Santos Leite, el Kaká original. "Ha sido mi modelo a seguir, no solo en mi desarrollo como jugadora, sino también como persona", dijo. "Compartimos los mismos principios. Es un hombre de fe, y eso es algo que admiro profundamente. Su nombre significa mucho para mí". Ganar la Copa Mundial de la FIFA™, algo que Brasil conoce mejor que nadie, deja una huella que va mucho más allá del pitido final. El quinto título de la Seleção en la Copa Mundial de la FIFA Corea/Japón 2002™ consolidó su estatus como la nación más exitosa del fútbol, pero la victoria en Estados Unidos 1994 resonó especialmente en muchos, tanto en Estados Unidos como en el resto del mundo.
"Sucedió cinco años antes de que yo naciera, así que no lo recuerdo en persona, pero he escuchado muchísimas historias. A la gente en Brasil le encanta recordar aquella participación", dijo Kaká. "Había sido una larga espera, y esa victoria significó muchísimo para nosotros. Esa generación demostró lo que significa perseverancia y trabajo duro".
Pero no todas las Copas Mundiales dejan la misma huella. Algunos forjan leyendas; otros destrozan sueños. Kaká tenía solo dos años cuando el equipo de su tocayo levantó el trofeo en 2002, pero la defensa central nacida en Brasilia guarda muchos recuerdos de la montaña rusa de emociones que fue el Mundial de 2014 en casa.
Aunque la trayectoria de Brasil se desmoronó cuando Alemania los eliminó en semifinales con una goleada por 7-1 una noche de julio, ella prefiere centrarse en lo positivo: "Habíamos pintado nuestra calle y decorado cada rincón del barrio. Vivíamos cada partido como si fuera el último. Nunca lo olvidaré".
Trece años después, Brasil se prepara para ser sede de la Copa Mundial Femenina de la FIFA™, cuyo inicio está previsto para el 24 de junio de 2027, exactamente dentro de un año. Kaká ya imagina su papel en el torneo.
"Sigo de cerca la Copa Mundial de 2026, tratando de absorber cada emoción. Es algo inspirador", dijo. "Espero estar aún más cerca de la acción en 2027, sobre el terreno de juego".
Desde las heroínas de 1994 hasta los recuerdos de 2014, desde las celebraciones de Boston en 2026 hasta el turno de Brasil como sede en 2027, el hilo conductor es el legado: un legado que se transmite de generación en generación, moldeado por los torneos y que aún se está escribiendo. Para Kaká, nuestra protagonista, el próximo capítulo podría ser el suyo propio.