El Estadio Seattle ha albergado seis partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026™
Más de 400.000 espectadores han presenciado los encuentros, con una ocupación del 100 %
Los aficionados han creado un ambiente inolvidable en uno de los principales recintos deportivos de Norteamérica
Seattle se ha despedido de la Copa Mundial de la FIFA 2026™ tras un mes memorable de fútbol y ambiente festivo, que ha incluido actividades culturales, celebraciones de aficionados y seis encuentros que han congregado a un total de 401.500 espectadores.
Gracias a una extraordinaria actuación, Bélgica se impuso por 4-1 a la coanfitriona Estados Unidos en el último encuentro disputado en la sede y se clasificó para cuartos de final por cuarta vez en su historia.
Los partidos se han jugado en el Estadio Seattle, uno de los principales recintos deportivos de Norteamérica. El estadio, famoso por su ensordecedor ambiente y por batir varios récords de decibelios, acoge los partidos como local del Sounders (MLS), el Reign (NWSL) y el Seahawks (NFL).
Bélgica estableció su base operativa en el área de Seattle y ha usado las modernas instalaciones del Seattle Sounders para sus sesiones de entrenamiento. "Estamos convencidos de que el entorno profesional que brinda Seattle ofrecerá unas condiciones óptimas para que nuestros jugadores y técnicos se concentren, rindan al máximo y representen a Bélgica con orgullo en la cita mundialista", afirmó Vincent Mannaert, director deportivo de la Unión Real Belga de Sociedades de Fútbol Asociación. Su convencimiento estaba plenamente justificado.
Además de acoger al combinado belga, Seattle apoyó de forma entusiasta a la selección de Estados Unidos en los dos partidos que disputó en la sede. "En Seattle, siempre puedes contar con el apoyo de la afición —afirmó el exinternacional estadounidense Clint Dempsey—. El estadio está construido en pleno centro de la ciudad, por lo que se genera un ambiente que no se da en ningún otro sitio".
El recinto ha albergado partidos de ocho selecciones pertenecientes a cuatro confederaciones. La media de 66.900 espectadores ilustra el enorme atractivo de la competición.
El primer encuentro enfrentó a Bélgica y Egipto el 15 de junio, con resultado final de empate a 1-1. "El bullicio en el estadio ha sido impresionante. A pesar de tratarse de dos selecciones que no cuentan con muchos seguidores en Seattle, la gente ha acudido en masa y se lo ha pasado en grande", afirmó Kasey Keller, exguardameta de la selección de Estados Unidos.
Cuatro días más tarde, los aficionados abarrotaron el estadio para ver el encuentro entre Australia y la selección estadounidense, que se había impuesto por 4-1 a Paraguay en su primer partido en esta edición. "Estoy seguro de que el público va a espolearnos con un ambiente ensordecedor —aseguró Cristian Roldán, centrocampista de Estados Unidos—. Cuando juegan el Seahawks o el Sounders, es uno de los estadios más ruidosos del mundo". Estados Unidos se impuso por 2-0 y se clasificó para los dieciseisavos de final. En el mismo encuentro, el australiano Mathew Leckie disputó su undécimo partido en una Copa Mundial de la FIFA™, un récord para su selección.
En el siguiente choque, entre Bosnia y Herzegovina y Catar, el estadio volvió a completar el aforo. Edin Dzeko, jugador con más internacionalidades y máximo goleador del combinado bosnio, disputó su partido número 150 con su selección, que venció por 3-1. Uno de los goleadores del encuentro fue Kerim Alajbegovic, de 18 años, casi 22 menos que Dzeko.
En el cuarto partido, Egipto hizo historia al clasificarse por primera vez para la fase de eliminación directa, gracias al empate a 1-1 con la RI de Irán.
Ya en los dieciseisavos de final, Bélgica repitió la hazaña lograda contra Japón ocho años antes. El combinado europeo remontó un trepidante encuentro que iba perdiendo por 2-0 a falta de cinco minutos para el final y se impuso a Senegal por 3-2 en la prórroga. Los africanos se convirtieron en la primera selección que juntaba en el campo a dos jugadores de 18 años en un partido de eliminación directa de la Copa Mundial de la FIFA™: Ibrahim Mbaye (18 años y 158 días) y Bara Sapoko Ndiaye (18 años y 182 días).
En octavos de final, Bélgica regresó a Seattle, convertida ya en su segundo hogar. Tras una sobresaliente actuación, los europeos vencieron por 4-1 a Estados Unidos y lograron el pase para los cuartos de final, donde se verán las caras con España. A pesar de la derrota, la anfitriona terminó su participación en esta edición con la satisfacción de haber logrado tres victorias en una Copa Mundial de la FIFA™ por primera vez en su historia y haber marcado once goles, su mejor registro hasta la fecha.