El punto álgido de la jornada desarrollada en Nueva York (Estados Unidos) fue un partido de FIFA Legends que contó con la participación de numerosos mitos del país
La organización corrió a cargo de la Grow Together Foundation, que tiene como objetivo fortalecer la comunidad italoestadounidense del área de Nueva York y brindarle apoyo
El presidente de la FIFA declaró lo siguiente: «Jornadas como esta me recuerdan la capacidad del fútbol para generar un sentimiento de pertenencia, fortalecer a las comunidades y unir a las personas»
Aunque la legendaria selección italiana no disputará la Copa Mundial de la FIFA 2026™, los italoestadounidenses residentes en el área de Nueva York Nueva Jersey siguen creyendo en el poder del fútbol para mejorar las comunidades y fomentar vínculos entre estas.
Así, el pasado domingo 7 de junio, un numeroso grupo de dirigentes italianos e italoestadounidenses, un combinado estelar de FIFA Legends y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, rindieron homenaje en la ciudad de Nueva York a su legado e historia comunes, así como a la capacidad única del fútbol para reforzar el orgullo y unir a las personas.
«Casi no tengo palabras, y es algo que no suele pasarme a menudo [porque] estoy acostumbrado a hablar en público. Para mí es muy emotivo estar hoy aquí con todos vosotros, porque formáis parte de una comunidad maravillosa», afirmó Infantino. El presidente de la FIFA dio el pistoletazo de salida a una jornada memorable con unas breves palabras pronunciadas en la antigua catedral de San Patricio, situada en el Bajo Manhattan.
El propio Infantino es hijo de inmigrantes italianos que llegaron a Suiza antes de que él naciera.
«Me crie teniendo siempre muy presentes los valores italianos —prosiguió Infantino—. Lo que siempre nos hizo sentirnos italianos y especiales fue el fútbol».
A los italianos les apasiona el deporte rey, y su larga tradición de éxitos sirvió de telón de fondo para una ajetreada y apasionante jornada organizada por la Grow Together Foundation. La organización fue fundada en 2024 por Don Luigi Portarulo, que se había trasladado desde Italia hasta Nueva York dos años antes para atender a la comunidad católica de la zona. Don Portarulo suele oficiar misa en la vieja catedral de San Patricio, a la que Infantino se refiere como «un lugar de enorme importancia para generaciones de italianos e italoestadounidenses».
El sacerdote puso en marcha la Fundación Grow Together para fortalecer la comunidad italoestadounidense local mediante programas educativos y familiares, clases de idiomas, actividades deportivas y ayuda práctica.
El acto también contó con la asistencia de Alessandra Locatelli, ministra de Discapacidad de Italia; Giorgio Marrapodi, Representante Permanente de Italia ante las Naciones Unidas; Giuseppe Pastorelli, cónsul general de Italia en Nueva York; y Giuseppe Commisso, presidente de la Fiorentina, cuyo difunto padre, Rocco Commisso, fue homenajeado durante la jornada.
También estuvo presente un grupo de FIFA Legends formado por mitos y campeones de la selección europea, que acompañaron a Infantino en el altar de la vieja catedral y disputaron unas horas más tarde un siete contra siete frente a un equipo de representantes de la comunidad local. La lista de FIFA Legends incluyó a todo un elenco de iconos italianos: Roberto Baggio, Vincenzo Iaquinta, Marco Materazzi, Alessandro Nesta, Gianluca Pagliuca, Christian Panucci, Andrea Pirlo, Giuseppe Rossi, Christian Vieri y Cristian Zaccardo.
«Puede que ni siquiera sean conscientes de las emociones que nos hacen experimentar ni del sentimiento de pertenencia a la tierra de nuestros padres y abuelos que nos han transmitido —afirmó Infantino en su presentación de las FIFA Legends—. Cada vez que ganan la Copa Mundial [de la FIFA] o incluso simplemente partidos amistosos, al día siguiente los italianos que vivimos en el extranjero acudimos a la oficina, al trabajo, al colegio o a entrenar con nuestro equipo con un sentimiento renovado de energía, satisfacción y orgullo».
El partido de FIFA Legends se disputó en el estadio Rocco B. Commisso, situado en la punta norte de Manhattan. Rocco Commisso fue un inmigrante italiano llegado a Estados Unidos, que destacó como futbolista en la Universidad de Columbia y posteriormente fundó Mediacom, una exitosa empresa de televisión por cable. Tras salvar de la desaparición al legendario New York Cosmos in extremis en 2017, adquirió la Fiorentina dos años más tarde. Commisso supervisó la construcción de Viola Park, un vanguardista centro de entrenamiento, y fue testigo de cómo su club alcanzaba dos finales consecutivas de la Europa Conference League de la UEFA, en 2023 y 2024.
Giuseppe Commisso, que asumió la presidencia de la Fiorentina en enero de 2026, fue el artífice de la disputa del partido de las FIFA Legends en el estadio bautizado en honor de su influyente progenitor.
«Hemos vivido una fantástica jornada en Nueva York con la disputa de un encuentro en el estadio Rocco [B.] Commisso. Por ello, quiero dar las gracias a la familia Commisso, especialmente a Giuseppe Commisso, y a todos los demás. También quiero expresar mi agradecimiento a Don Luigi [Portarulo], como representante de la comunidad italiana. Ha sido magnífico poder reunir en este día a tantos italianos de Nueva York para que animaran a las FIFA Legends de su país», afirmó Infantino tras el encuentro.
«Todas estas grandes leyendas que nos acompañan hoy, desde Roberto Baggio hasta Andrea Pirlo, pasando por [Christian] Bobo Vieri, han brindado un momento de alegría a los italianos residentes en Estados Unidos, que no van a ver a su selección nacional en la Copa Mundial [de la FIFA], pero que han tenido la oportunidad de ver jugar en su campo a los campeones que llevan en el corazón», añadió.
Esta alegre y emotiva jornada sirvió para recordar el poder del parentesco y la identidad, así como la capacidad inigualable del fútbol para suscitar o reforzar estos sentimientos. A pesar de su decepción por no clasificarse para el Mundial, el espíritu y la resiliencia por los que se conoce a los italianos son más fuertes que nunca.
«Hoy hemos rendido homenaje a la tradición, la amistad, la inclusión y nuestra pasión compartida por el fútbol —afirmó Infantino—. Jornadas como esta me recuerdan la capacidad del fútbol para generar un sentimiento de pertenencia, fortalecer a las comunidades y unir a las personas».