Vera Gonzalez‑Howard, voluntaria afincada en Seattle, ha sido reconocida por su contribución a la Copa Mundial de la FIFA 2026™
Incluso durante su tratamiento contra el cáncer, decidió participar como voluntaria en el Mundial de Clubes FIFA 2025™
El capitán de Estados Unidos, Tim Ream, le rindió un emotivo homenaje con motivo del Día de la Independencia
Vera González-Howard, nacida en México y ciudadana estadounidense, no pudo contener las lágrimas al escuchar al capitán de la selección de Estados Unidos, Tim Ream, agradecerle su contribución durante la Copa Mundial de la FIFA 2026™. "No lo merezco", dijo mientras recibía de sus manos un pastel festivo con motivo del 4 de julio.
Su reacción resume el espíritu de tantos voluntarios: personas generosas, entregadas y poco acostumbradas a buscar reconocimiento.
Organizar una Copa Mundial de la FIFA™ exige una logística inmensa y un esfuerzo extraordinario. Pero, sin duda, el verdadero soporte del mayor torneo de fútbol del mundo es la enorme red de voluntarios que trabaja sin descanso en las 16 ciudades anfitrionas.
Vera recorre cada día hasta cuatro horas desde su localidad de Tumwater para formar parte del equipo de servicios a los equipos en las instalaciones de entrenamiento de Seattle, ubicadas en la Universidad de Washington. En el marco del programa de héroes anónimos de la FIFA, Vera recibió el reconocimiento emocionada, hasta el punto de las lágrimas, aunque insistió en que el homenaje pertenece a toda la comunidad de voluntarios.
"Servicios a los equipos brinda apoyo a las selecciones que entrenan en estas instalaciones. Les ayudamos en todo lo que necesitan" —explicó aún emocionada tras el encuentro con el capitán estadounidense—. "Si necesitan agua, se la llevamos. Si hay que ayudar con el equipamiento, recogerlo o guardarlo, lo hacemos. Eso es lo que más me gusta: estar ahí para ayudarles".
"Ha sido una experiencia maravillosa. Mi selección favorita es Estados Unidos, y la segunda es la RI de Irán porque fueron increíblemente amables y convivieron mucho con nosotros".
Para Vera, el programa de voluntarios de la FIFA fue también una forma de sobrellevar el duro proceso que atravesaba durante su tratamiento contra el cáncer. Su primera experiencia fue en el Mundial de Clubes FIFA 2025™, cuando viajó hasta Portland (Oregón), y ahora continúa en la Copa Mundial de la FIFA 2026™.
"Me diagnosticaron linfoma y tuve que pasar por quimioterapia. Cuando se celebró el Mundial de Clubes aún estaba en tratamiento, pero la experiencia fue tan buena que pensé que merecía la pena. Aunque estaba cansada y pasando por todo aquello, me sentía muy feliz", confesó.
La calidez de Vera y su forma de relacionarse con los demás han hecho que sea muy querida entre sus compañeros voluntarios. Su hermana Fatima y su esposo Allan estuvieron presentes cuando recibió un pastel decorado con la bandera de Estados Unidos y, más tarde, una réplica en miniatura del trofeo de la Copa Mundial de la FIFA™.
Vera no tiene dudas cuando se le pregunta si el voluntariado merece la pena.
"Lo mejor del programa es conocer a otros voluntarios, porque todos compartimos el mismo objetivo de ayudar a los demás. Eso es lo importante. El voluntariado te permite apoyar a los demás, conocer personas de distintos lugares y culturas, y forjar amistades que duran toda la vida".
También destaca lo que valora de esas conexiones: "Algunas de las personas con las que coincidimos ahora se encargan de otras tareas, pero seguimos en contacto. Compartimos lo que hacemos y, a veces, quedamos para vernos. Eso me parece maravilloso".
Así lo resume en una reflexión: "Ayudar a otros es muy gratificante y conocer a personas nuevas con las que sabes que acabarás manteniendo amistades para toda la vida es lo que da verdadero valor a toda la experiencia de voluntariado".