El director de la División de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA, Arsène Wenger, asegura que la diferencia de nivel entre las grandes potencias futbolísticas y el resto de las selecciones se ha reducido
La cifra de goles marcados desde fuera del área se ha duplicado con respecto a Catar 2022
La firmeza de Argentina y el dominio del juego de España medirán sus fuerzas este domingo en la final de la Copa Mundial de la FIFA 2026™
La primera Copa Mundial de la FIFA™ de 48 selecciones ha brindado encuentros muy reñidos y grandes historias, disipando las dudas de quienes auguraban una pérdida de calidad competitiva con la ampliación del torneo, señaló Arsène Wenger, director de la División de Desarrollo del Fútbol Mundial de la FIFA.
Durante una rueda de prensa del Grupo de Estudio Técnico (GET) de la FIFA, Wenger destacó el éxito del nuevo formato de la competición.
"Fue una decisión muy cuestionada antes del comienzo del torneo. Entendimos que era justo ofrecer a más selecciones la oportunidad de representar al fútbol mundial. Estoy convencido de que fue la decisión correcta y de que el resultado ha sido un éxito rotundo", declaró Wenger.
"Muchos dudaban de que algunas selecciones tuvieran el nivel suficiente para disputar una Copa Mundial, pero demostraron todo lo contrario. No solo demostraron que estaban preparadas para competir al máximo nivel, sino que además ofrecieron grandes partidos y contribuyeron al espectáculo. Todos pensamos en Cabo Verde, aunque hubo muchas otras selecciones que también dejaron una magnífica impresión".
Wenger atribuyó este acercamiento entre unas selecciones y otras a la mejora de la formación de los entrenadores y al progreso técnico experimentado por el fútbol en todo el mundo.
Michael O’Neill, seleccionador de Irlanda del Norte y miembro del GET, valoró rotundamente la ampliación del torneo. "Sinceramente, no creo que haya restado calidad a la competición. Si acaso, la ha enriquecido. Además, brinda oportunidades a selecciones más modestas, algo fundamental para el desarrollo del fútbol en esos países".
Por su parte, Jürgen Klinsmann, exseleccionador de Alemania y Estados Unidos y campeón del mundo con la selección alemana en Italia 1990, destacó que algunas de las grandes potencias quedaron eliminadas antes de lo previsto, mientras que otras selecciones sorprendieron con actuaciones muy destacadas.
"Potencias como Alemania, Países Bajos o incluso Brasil cayeron antes de alcanzar los cuartos de final, una ronda en la que muchos esperaban verlas", explicó Klinsmann, quien citó a Cabo Verde, la RD del Congo, Suiza y Noruega entre las grandes revelaciones del torneo.
Para el exinternacional argentino Pablo Zabaleta, el empate de Curasao ante Ecuador simbolizó a la perfección el espíritu de este Mundial ampliado.
"Desde mi punto de vista fue un momento increíble. Ver a Curasao sumar un punto y la forma en que lo disfrutaron y celebraron jugadores, aficionados y todo un país fue realmente especial. El guardameta [Eloy Room] realizó [algunas] paradas extraordinarias y fue decisivo en ese partido. Eso es precisamente lo que uno espera al contar con 48 selecciones en una Copa Mundial. Que cada equipo tenga su momento es, sin duda, una de las grandes conclusiones positivas que deja este torneo".
Los datos recopilados por el GET durante el certamen también revelaron varias tendencias llamativas. Una de las más significativas fue el aumento de los goles marcados desde larga distancia. Aunque el porcentaje de disparos realizados desde fuera del área apenas varió con respecto a Catar 2022, la eficacia se duplicó: el porcentaje de goles logrados desde esa zona pasó del 8 % al 16 %.
Klinsmann atribuyó esta evolución con el planteamiento más conservador adoptado por muchos entrenadores. "Muchos equipos han defendido con bloques muy bajos. Eso ha propiciado que aumenten los goles desde unos 20 o 22 metros, porque el balón atraviesa una gran cantidad de jugadores y dificulta enormemente la intervención del guardameta".
Otra de las tendencias observadas fue el aumento del número de despejes de puños por parte de los guardametas, especialmente en los saques de esquina, aunque también en centros y tiros libres.
Pascal Zuberbühler, exguardameta de Suiza y responsable del GET, explicó que hoy muchos porteros consideran esta acción más segura que blocar un balón.«Cuando yo jugaba, lo habitual era salir a atrapar el balón. Hoy vemos que despejar de uno o de dos puños se ha convertido en un recurso cada vez más utilizado, y ha sido muy positivo comprobarlo durante este torneo».
La atención se centra ahora en la final del domingo entre Argentina y España. Para los miembros del GET, el encuentro enfrentará dos maneras muy distintas de entender el fútbol.
"Por un lado, una selección con más ímpetu, con el carácter y la intensidad propios del fútbol sudamericano, además de una calidad extraordinaria y un jugador excepcional como Lionel Messi. Enfrente estará un equipo cuyo juego se sustenta en la inteligencia y la técnica", señaló Wenger.
O’Neill también espera una final de altísimo nivel entre dos estilos claramente diferenciados. «Será un partido apasionante. España ha mostrado un enorme control durante todo el torneo, apenas ha encajado un gol y también ha sabido resolver varios encuentros en los últimos minutos.
Argentina, en cambio, ha tenido que superar pruebas mucho más exigentes: necesitó dos prórrogas para avanzar en las eliminatorias, marcó goles decisivos en los compases finales y también encontró soluciones gracias a los futbolistas que salieron del banquillo.
Además, hemos vuelto a ver la magia de Messi. Probablemente Argentina ha dependido de él en algunos de los momentos clave del torneo. A estas alturas resulta muy difícil señalar un favorito, pero creo que las dos mejores selecciones han llegado a la final».